BIENVENIDOS :D

BIENVENIDOS! :D

   Hola, bienvenidos a mi blog! Soy Hannah Victoria Florito Vidal, estudiante de Psicologia en la Universidad Sergio Arboleda. Te dejo algun...

domingo, 10 de mayo de 2026

EVENTO: PAZ IN TERRIS

Reseña del evento sobre la encíclica y reflexión como sergista



El evento al que asistí estuvo enfocado en el análisis y reflexión de una encíclica relacionada con el orden social, las relaciones humanas y la construcción de la paz. La conferencia se desarrolló en un ambiente académico y reflexivo, donde se presentaron distintos capítulos del documento mediante diapositivas y explicaciones por parte de la ponente. Durante la actividad se abordaron temas como la dignidad humana, la justicia, la solidaridad, la libertad y la importancia de construir una convivencia basada en principios éticos y morales. Uno de los aspectos más interesantes de la conferencia fue la manera en que se relacionaron las enseñanzas de la encíclica con situaciones actuales de la sociedad. Se explicó que toda persona posee dignidad y derechos naturales que deben ser respetados dentro de la convivencia humana. Asimismo, se destacó que junto con los derechos también existen deberes y responsabilidades hacia los demás, ya que una sociedad no puede funcionar adecuadamente si las personas actúan únicamente pensando en sí mismas. Durante la exposición también se habló sobre la paz internacional y cómo esta debe construirse desde valores como la verdad, la justicia, la libertad y la solidaridad, y no desde la fuerza o la imposición. La ponente explicó la importancia de que los pueblos y los Estados mantengan relaciones basadas en el respeto mutuo y la cooperación, especialmente en un mundo donde los países están cada vez más conectados. Este tema me pareció muy importante porque demuestra que muchos de los problemas actuales necesitan soluciones colectivas y un mayor sentido de humanidad. Otro aspecto relevante fue la reflexión sobre la educación y la formación integral de las personas. En una de las diapositivas se mencionaba cómo muchas veces se le da más importancia al conocimiento académico o profesional que a la formación ética y humana. Esto me hizo pensar en la necesidad de mantener un equilibrio entre ambas dimensiones, ya que el desarrollo personal no solo depende de adquirir conocimientos, sino también de fortalecer valores y principios que permitan convivir de manera sana con los demás.


En cuanto a la organización del evento, considero que fue clara y dinámica. Las diapositivas ayudaron a comprender mejor los temas tratados y la explicación de la ponente permitió mantener el interés de los asistentes. Además, el ambiente académico favoreció la reflexión y el análisis de cada uno de los puntos abordados en la conferencia. Como sergista, este evento me dejó una enseñanza importante sobre el compromiso que debemos tener con la sociedad y con las demás personas. Más allá del contenido teórico, la conferencia invitó a reflexionar sobre cómo nuestras acciones diarias pueden contribuir a construir una convivencia más justa, solidaria y respetuosa. También me hizo comprender que la formación profesional debe ir acompañada de valores humanos, ya que no basta únicamente con adquirir conocimientos si estos no se utilizan para aportar de manera positiva a la comunidad. Considero que este tipo de actividades fortalecen no solo la formación académica, sino también el crecimiento personal y ético de los estudiantes. La conferencia permitió generar conciencia sobre problemáticas sociales actuales y sobre la responsabilidad que cada persona tiene en la construcción de la paz y el bienestar colectivo. Además, me dejó una reflexión sobre la importancia del respeto, la empatía y la solidaridad dentro de cualquier entorno social.Finalmente, puedo decir que fue una experiencia enriquecedora y significativa. El evento no solo aportó conocimientos sobre la encíclica y sus enseñanzas, sino que también dejó un mensaje aplicable a la vida cotidiana. Como estudiante y como sergista, considero que estas reflexiones son fundamentales porque ayudan a formar personas más conscientes, humanas y comprometidas con la sociedad.

miércoles, 15 de abril de 2026

La paz como construcción ética y cultural: un análisis de Pacem in Terris

 La paz como construcción ética y cultural: un análisis de Pacem in Terris



Introducción
La paz ha sido tradicionalmente entendida como la simple ausencia de guerra o conflicto armado; sin embargo, esta definición resulta superficial frente a propuestas más profundas como la planteada en Pacem in Terris. Este documento propone una visión mucho más compleja, en la cual la paz no depende únicamente de condiciones externas, sino de la existencia de un orden moral sólido basado en principios fundamentales como la verdad, la justicia, el amor y la libertad. Desde esta perspectiva, la paz se convierte en una construcción ética que requiere coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace, tanto en la vida individual como en la organización social. Esto permite analizar no solo las estructuras políticas, sino también los sistemas culturales que influyen directamente en el comportamiento humano, abriendo el debate sobre el papel de la cultura, la anticultura, la policultura y la subcultura en la consolidación o el deterioro de la convivencia pacífica.

Idea principal
La idea central de Pacem in Terris sostiene que la paz auténtica solo es posible cuando se respeta plenamente la dignidad humana y se garantizan los derechos fundamentales de todas las personas. No basta con evitar conflictos visibles; es necesario construir un orden social justo en el que cada individuo sea reconocido como sujeto de derechos y deberes. La paz, en este sentido, se fundamenta en cuatro pilares esenciales: la verdad, que implica reconocer la realidad sin distorsiones; la justicia, que asegura el respeto de los derechos; el amor, que impulsa la solidaridad y la cooperación; y la libertad, que permite a las personas desarrollarse plenamente. Estos principios no actúan de manera aislada, sino que se interrelacionan y se refuerzan mutuamente, constituyendo la base de una convivencia armónica y sostenible.

Estructura del texto
El documento presenta una estructura organizada que facilita la comprensión de la paz como un fenómeno integral. En primer lugar, analiza las relaciones entre las personas, destacando la importancia de los derechos y deberes individuales. En segundo lugar, aborda la relación entre los ciudadanos y el Estado, subrayando la necesidad de una autoridad que actúe con responsabilidad ética y en función del bien común. En tercer lugar, examina las relaciones entre los Estados, promoviendo la cooperación internacional y rechazando la guerra como mecanismo legítimo de resolución de conflictos. Finalmente, propone una visión global, en la que se reconoce la necesidad de una autoridad internacional que garantice el orden y la justicia a nivel mundial. Esta estructura demuestra que la paz no puede construirse de manera fragmentada, ya que cada nivel de relación influye directamente en los demás.

Concepto de cultura
Dentro de este marco, la cultura se entiende como un conjunto de valores, creencias y prácticas que orientan el comportamiento humano hacia el desarrollo integral. No se limita a expresiones artísticas o tradiciones, sino que abarca la forma en que las personas interpretan el mundo y se relacionan entre sí. Una cultura auténtica, según la lógica del texto, es aquella que promueve la dignidad humana, fomenta el respeto mutuo y favorece la convivencia pacífica. En este sentido, la cultura actúa como un soporte esencial para la construcción de la paz, ya que influye en las decisiones individuales y colectivas. Sin una base cultural sólida, los principios éticos pierden fuerza y se dificulta la consolidación de un orden social justo.

Anticultura
En contraste, la anticultura hace referencia a aquellas prácticas, valores o creencias que contradicen los principios fundamentales de la dignidad humana. Se manifiesta en conductas como la violencia, la discriminación, la intolerancia y la indiferencia frente al sufrimiento ajeno. Estas expresiones no solo afectan a individuos concretos, sino que deterioran el tejido social en su conjunto, generando desigualdad y conflicto. Desde la perspectiva de Pacem in Terris, la anticultura representa una ruptura directa con los pilares de la paz, ya que niega la verdad, vulnera la justicia, debilita el amor y restringe la libertad. Por ello, es fundamental reconocer estas manifestaciones y cuestionarlas críticamente, evitando su normalización en la vida cotidiana.

Policultura
Por otro lado, la policultura o multiculturalidad plantea un escenario en el que diversas culturas coexisten dentro de una misma sociedad. Este fenómeno, lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una oportunidad para el enriquecimiento mutuo, siempre que se base en el respeto y el diálogo. La convivencia pacífica en contextos multiculturales exige reconocer la diversidad como un valor, evitando la imposición de una cultura dominante sobre las demás. Desde la perspectiva del texto, la paz no implica uniformidad, sino la capacidad de convivir con la diferencia sin que esta genere conflicto. Esto requiere una actitud abierta y crítica que permita valorar las distintas formas de vida sin renunciar a los principios éticos fundamentales.

Subcultura
La subcultura se refiere a aquellos grupos que, dentro de una cultura dominante, desarrollan valores, normas y comportamientos propios que los diferencian del resto de la sociedad. Estas pueden surgir por razones sociales, económicas, generacionales o ideológicas. Las subculturas no son inherentemente negativas; su valoración depende de su coherencia con los principios de dignidad humana y convivencia pacífica. Algunas subculturas pueden aportar riqueza y diversidad a la sociedad, mientras que otras pueden reforzar dinámicas de exclusión o violencia. Por ello, es necesario analizarlas de manera crítica, evitando tanto su idealización como su rechazo automático, y evaluando su impacto real en el bienestar social.

Aporte a mi vida personal y profesional
Este texto ofrece enseñanzas significativas tanto en el ámbito personal como en el profesional. A nivel individual, invita a reflexionar sobre las propias acciones y a cuestionar si estas contribuyen a la construcción de una convivencia más justa y respetuosa. Implica asumir responsabilidad frente a actitudes cotidianas que pueden parecer insignificantes, pero que influyen en el entorno social. A nivel profesional, especialmente en el campo de la psicología, refuerza la importancia de trabajar desde una perspectiva ética centrada en la dignidad humana. Esto implica no solo comprender los problemas individuales, sino también analizar los contextos culturales y sociales que los originan o mantienen. Además, promueve el desarrollo de una postura crítica frente a prácticas que puedan vulnerar los derechos de las personas, incluso cuando estas estén normalizadas en determinados entornos.

Conclusión
En conclusión, Pacem in Terris propone una visión profunda y exigente de la paz, entendida como el resultado de un equilibrio entre principios éticos y dinámicas culturales. Al incorporar conceptos como cultura, anticultura, policultura y subcultura, se amplía la comprensión de los factores que influyen en la convivencia humana. Este enfoque permite no solo analizar la realidad de manera más completa, sino también asumir un compromiso activo con la transformación social. La paz, en este sentido, no es un estado pasivo, sino una tarea constante que requiere conciencia, responsabilidad y coherencia tanto en la vida personal como en el ejercicio profesional.

domingo, 15 de marzo de 2026

ANALISIS DE LA PELICULA COCO: DESDE LA CULTURA

 COCO: DESDE LA CULTURA




Al ver la película Coco, reflexioné sobre la relación entre la identidad personal, la familia y la cultura. Aunque es una película infantil, su contenido transmite ideas profundas sobre la memoria, las tradiciones y la importancia de reconocer nuestras raíces. La historia sigue a Miguel, un niño que sueña con ser músico a pesar de que su familia prohíbe completamente la música. A lo largo de la película, Miguel inicia un viaje que no solo lo lleva al mundo de los muertos, sino también a comprender la historia de su familia y su propia identidad.

Mientras observaba la historia, me di cuenta de que la película no solo trata sobre música o aventuras, sino sobre cómo las tradiciones familiares y culturales influyen en la forma en que entendemos quiénes somos. Desde mi perspectiva, esta película muestra que la identidad de una persona no se construye de forma aislada, sino a partir de la historia de su familia, sus valores y su cultura.

Idea principal de la película

Para mí, la idea principal de Coco es la importancia de recordar y honrar nuestras raíces familiares. La película muestra que la memoria es una forma de mantener viva la identidad de quienes ya no están físicamente con nosotros. En la historia, los personajes del mundo de los muertos continúan existiendo mientras alguien en el mundo de los vivos los recuerde. Esto transmite un mensaje muy claro: olvidar a alguien significa perder una parte de nuestra historia.

Desde mi punto de vista, esta idea también se relaciona con la identidad personal. Miguel quiere ser músico porque siente que la música forma parte de quien es. Sin embargo, su familia intenta impedirlo debido a un conflicto del pasado. A lo largo de la película se evidencia cómo el desconocimiento de la historia familiar genera malentendidos que afectan a varias generaciones.

Por eso considero que la película plantea una reflexión importante: conocer el pasado familiar permite comprender mejor el presente. Cuando Miguel descubre la verdad sobre su bisabuelo, la familia logra reconciliarse con la música y con su propia historia.

Análisis desde el concepto de cultura

En la película se observa claramente la representación de la cultura mexicana, especialmente a través de la celebración del Día de los Muertos. Esta tradición cultural consiste en recordar y honrar a los familiares que han fallecido mediante altares, fotografías, comida y música.

Mientras veía la película, comprendí que esta celebración no se presenta como algo triste, sino como una forma de mantener un vínculo con los antepasados. Esto demuestra que la cultura influye profundamente en la forma en que las personas interpretan la vida, la muerte y la memoria.

Para mí, esta representación cultural también muestra cómo las tradiciones permiten que las comunidades mantengan su identidad colectiva. A través de rituales como las ofrendas o la colocación de fotografías en el altar, las personas transmiten valores y recuerdos a las nuevas generaciones. La película deja claro que la cultura funciona como un puente entre el pasado y el presente.


Análisis desde el concepto de subcultura

Dentro de la cultura general representada en la película, también se puede identificar la existencia de una subcultura: la familia Rivera. Aunque pertenecen a la misma cultura mexicana que el resto de la comunidad, dentro de su familia existen normas y creencias particulares.

En el caso de la familia Rivera, la música está completamente prohibida debido a una experiencia dolorosa del pasado. Esta prohibición se convierte en una regla familiar que todos deben respetar. De esta manera, la familia crea una identidad propia basada en el trabajo en la zapatería y en el rechazo a la música.

Desde mi perspectiva, esta situación muestra cómo dentro de una misma sociedad pueden existir grupos con normas y valores específicos. Las subculturas surgen cuando un grupo desarrolla características propias que lo diferencian del resto de la comunidad. En la película, la familia Rivera representa claramente este fenómeno.

Análisis desde el concepto de anticultura

El concepto de anticultura se puede observar en el personaje de Miguel. Él cuestiona las reglas establecidas por su familia y decide seguir su pasión por la música a pesar de la prohibición.

Desde mi punto de vista, Miguel representa la actitud de las nuevas generaciones que desafían ciertas normas cuando sienten que estas limitan su identidad. Su deseo de tocar música no es simplemente un acto de rebeldía, sino una búsqueda personal de sentido.

Esto demuestra que la anticultura no siempre significa rechazar completamente la cultura, sino cuestionar aquellas normas que pueden resultar injustas o restrictivas. En el caso de Miguel, su rebeldía termina ayudando a su familia a descubrir la verdad sobre su historia y a reconciliarse con la música.

Análisis desde el concepto de policultura

La policultura se refiere a la convivencia de diferentes expresiones culturales dentro de una misma sociedad. En la película se observa cómo se combinan distintos elementos culturales, como la música, las tradiciones familiares, el arte y la celebración de los antepasados.

Para mí, esto demuestra que las culturas no son estáticas ni completamente cerradas. Por el contrario, están en constante transformación y diálogo con diferentes influencias. La música en la película representa una forma de expresión cultural que conecta a los personajes con sus emociones y con su historia.

Esta mezcla de elementos culturales contribuye a que la historia sea más rica y significativa, mostrando cómo la identidad de una persona se construye a partir de múltiples influencias culturales.

Enseñanza que me dejó la película

Después de analizar la película, considero que una de las enseñanzas más importantes que me dejó es la importancia de valorar nuestras raíces y nuestra historia familiar. Muchas veces las personas desconocen el pasado de su familia, lo que puede generar conflictos o malentendidos.

La película también me hizo reflexionar sobre el valor de la memoria. Recordar a quienes ya no están es una forma de mantener viva su presencia en nuestra vida. Además, me dejó claro que la identidad de una persona se construye a partir de la relación entre sus sueños personales y las tradiciones familiares.

Otra enseñanza importante es que el diálogo y la comprensión pueden ayudar a resolver conflictos familiares. En la historia, cuando los personajes descubren la verdad y se perdonan, logran reconstruir sus relaciones y recuperar una parte importante de su identidad.

En conclusión, Coco demuestra que incluso una película dirigida al público infantil puede transmitir mensajes profundos sobre la cultura, la familia y la identidad. Desde mi perspectiva, esta historia invita a reflexionar sobre la importancia de recordar nuestras raíces, valorar nuestras tradiciones y comprender que el pasado también forma parte de quienes somos hoy.

lunes, 2 de marzo de 2026

BIENVENIDOS! :D

  Hola, bienvenidos a mi blog! Soy Hannah Victoria Florito Vidal, estudiante de Psicologia en la Universidad Sergio Arboleda. Te dejo algunos datos sobre mi: Mi comida favorita es la hamburguesa y me gusta mucho la historia. Este blog esta dedicado a la materia de Cultura e Historia de las Religiones.





El mito de la caverna


El mito de la caverna, presentado por Platón en el Libro VII de La República, es una de las alegorías más influyentes en la historia del pensamiento occidental. A través de una narración sencilla pero profundamente simbólica, Platón expone una reflexión sobre la naturaleza del conocimiento, la ignorancia y el proceso de formación humana. Lejos de ser un relato antiguo sin vigencia, este mito plantea preguntas que siguen siendo centrales en la cultura contemporánea y en la construcción de la identidad personal y profesional. Como persona me ha influenciable


La idea principal

La idea principal del mito es que los seres humanos tienden a confundir las apariencias con la realidad. En la historia, un grupo de prisioneros vive encadenado dentro de una cueva desde su nacimiento. Solo pueden observar sombras proyectadas en la pared frente a ellos, creyendo que esas sombras constituyen la totalidad de lo real. Cuando uno logra liberarse y salir al exterior, descubre el mundo verdadero: los objetos, la luz del sol y una dimensión de existencia mucho más amplia. Sin embargo, el proceso de adaptación es doloroso y, al regresar a la cueva para contar lo que ha visto, los demás lo rechazan.

Platón sostiene que el conocimiento verdadero exige un proceso de ruptura con lo que se considera obvio. La educación no es simplemente acumular información, sino transformar la manera en que se percibe la realidad. Implica cuestionar lo que siempre se ha dado por sentado.


Estructura del texto

La estructura del mito puede analizarse en tres momentos fundamentales.

Primero, la descripción de la caverna y la situación de los prisioneros. Aquí se establece el estado inicial: ignorancia naturalizada. Los prisioneros no saben que están engañados; viven dentro de un sistema cerrado que define su percepción.

Segundo, el proceso de liberación y ascenso. Este momento representa la educación y el acceso progresivo al conocimiento. No es un cambio inmediato ni cómodo. El prisionero experimenta dolor, confusión y resistencia. La transición de la oscuridad a la luz simboliza el paso de la opinión al conocimiento racional.

Tercero, el retorno a la caverna. Este punto es clave porque introduce una dimensión social y política. El individuo que accede a la verdad tiene la responsabilidad de regresar y compartirla, aunque eso implique incomprensión o rechazo. La verdad no garantiza aceptación.

Esta estructura muestra que el conocimiento no es solo un proceso intelectual, sino también ético y social.


Concepto de cultura en el mito

Aunque Platón no usa el término “cultura” en el sentido moderno, el mito permite reflexionar profundamente sobre este concepto. La caverna puede interpretarse como un sistema cultural: un conjunto de creencias, valores y percepciones compartidas que estructuran la forma en que las personas entienden el mundo. La cultura define qué se considera real, qué se considera normal y qué se considera verdadero. En la caverna, las sombras no son cuestionadas porque forman parte del consenso colectivo. Nadie ha visto otra cosa. De manera similar, en la vida real, muchas creencias se transmiten socialmente sin ser analizadas críticamente.

La cultura, entonces, puede funcionar como un marco que orienta, pero también como un límite que condiciona. Salir de la caverna implica tomar distancia crítica de las propias construcciones culturales. No significa rechazarlas automáticamente, sino examinarlas con conciencia. Este punto es especialmente relevante en una sociedad donde los medios de comunicación, las redes sociales y los discursos ideológicos influyen constantemente en la percepción de la realidad. La pregunta central se mantiene vigente: ¿estamos viendo objetos o solo sombras?


Lo que me deja para mi vida personal y profesional


En el plano personal, el mito invita a una actitud de autocrítica permanente. Sugiere que no todo lo que creo es necesariamente verdad, y que mis percepciones pueden estar condicionadas por experiencias previas, educación y entorno social. Salir de la “caverna” implica cuestionar mis propios prejuicios, miedos y creencias limitantes. Es un llamado a no conformarme con explicaciones superficiales. Además, el mito me enseña que el crecimiento personal no es cómodo. Cambiar de perspectiva puede generar inseguridad y conflicto interno. Sin embargo, ese proceso es parte esencial del desarrollo. Permanecer en la oscuridad por miedo al dolor no conduce a la expansión.


En el plano profesional, especialmente en áreas relacionadas con el conocimiento y el trabajo con personas, el mensaje para mi, en lo personal, es aún más exigente. Implica desarrollar pensamiento crítico, capacidad de análisis y responsabilidad ética. No basta con repetir teorías o aceptar discursos establecidos. Es necesario evaluar evidencia, contrastar perspectivas y estar dispuesto a revisar las propias conclusiones. También deja una enseñanza sobre liderazgo y compromiso social. El prisionero que regresa a la caverna representa a quien asume la responsabilidad de compartir conocimiento, aunque eso implique resistencia. En el ejercicio profesional, esto puede traducirse en la defensa de principios, la promoción de cambios y la intervención crítica frente a dinámicas injustas o desinformadas.


Finalmente, el mito plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿en qué aspectos de mi vida sigo mirando sombras? Esta pregunta no busca generar culpa, sino conciencia. El crecimiento comienza cuando se reconoce que siempre hay algo más por comprender.

lunes, 23 de febrero de 2026

Culturas Hibridas: Analisis por Hannah Florito

 

Culturas Hibridas: Analisis por Hannah Florito


En el contexto de la modernidad latinoamericana, comprender la cultura exige superar visiones tradicionales que la conciben como algo puro, estático o aislado. En Culturas Híbridas, Néstor García Canclini propone una mirada crítica que permite analizar cómo las transformaciones sociales, la globalización y las industrias culturales han modificado profundamente la forma en que se construyen las identidades en América Latina.

El autor introduce el concepto de hibridación cultural para explicar cómo lo tradicional y lo moderno, lo local y lo global, interactúan y se reconfiguran constantemente. Desde esta perspectiva, la cultura no es un conjunto fijo de costumbres, sino un proceso dinámico de producción de significados atravesado por relaciones de poder, consumo y medios de comunicación.

El presente analisis tiene como propósito analizar la idea principal del texto, su estructura, el concepto de cultura que plantea el autor y los aportes que esta obra ofrece a nuestra formación profesional, especialmente en el campo de la Psicología.

Idea principal del texto

La idea central de este libro, es que la cultura latinoamericana no puede entenderse como algo puro, estático o separado en categorías rígidas. Néstor García Canclini plantea que vivimos en procesos de hibridación cultural, donde lo tradicional y lo moderno, lo popular y lo masivo, lo local y lo global se mezclan constantemente.

El autor cuestiona las visiones que dividen la cultura en alta cultura, cultura popular y cultura de masas como si fueran mundos independientes. En cambio, sostiene que estas dimensiones se interrelacionan y se transforman mutuamente, especialmente en el contexto de la modernidad y la globalización.


2. Estructura del texto

El texto tiene una estructura argumentativa y analítica. No es narrativo, sino reflexivo y crítico. Se puede organizar de la siguiente manera: Primero, presenta una crítica a las concepciones tradicionales de cultura. Luego, desarrolla el concepto de hibridación cultural como eje central. Despues analiza la modernidad en América Latina y cómo esta no elimina lo tradicional, sino que lo transforma. Finalmente, reflexiona sobre el papel del consumo, los medios de comunicación y las industrias culturales en la construcción de identidad y ciudadanía. El autor combina teoría sociológica, antropológica y análisis cultural.


3. Concepto de cultura

Para García Canclini, la cultura es un proceso social de producción de significados. No se limita al arte o a las tradiciones, sino que incluye: prácticas cotidianas, formas de consumo, medios de comunicación, institucionesrelaciones de poder.

La cultura es dinámica, cambiante y está atravesada por conflictos sociales. No existe una cultura completamente pura, ya que todas están formadas por mezclas históricas.


4. Aporte del texto a nuestra formación profesional y sergista

Este texto aporta significativamente a nuestra formación en Psicología porque nos ayuda a comprender que el sujeto no puede analizarse fuera de su contexto cultural. La identidad, las creencias, los comportamientos y las emociones están influenciados por procesos sociales e históricos.

Además, nos permite desarrollar pensamiento crítico frente a fenómenos actuales como la globalización, el consumo y la influencia de los medios en la construcción de identidad.

En cuanto a la formación sergista, fortalece una visión ética, crítica y comprometida con la realidad latinoamericana. Nos invita a entender la diversidad cultural y a intervenir profesionalmente con sensibilidad social.

Quiero finalizar con una frase citada en el libro que considero resume de manera profunda la postura que atraviesa toda la obra:


“La vida personal, la expresión, el conocimiento y la historia avanzan oblicuamente, y no directamente, hacia fines o hacia conceptos. Lo que se busca demasiado deliberadamente, no se consigue.”
— Maurice Merleau-Ponty

Esta afirmación refuerza la idea de que los procesos culturales, al igual que la vida misma, no siguen líneas rectas ni estructuras rígidas. Avanzan mediante cruces, mezclas y transformaciones inesperadas. Así como la cultura se construye de manera híbrida, también el conocimiento y la identidad se desarrollan a partir de trayectorias complejas, no planificadas de forma absoluta.


Mi experiencia con Dios


Mi experiencia con Dios




Para relatar cómo ha sido mi experiencia con Dios hasta la fecha, tendría que atrasar un poco el tiempo hasta cuando era un poco más pequeña. Siempre tuve cercanía a las cosas del Señor en general porque mis padres eran pastores de una iglesia.. Desde pequeña se me enseñaron muchas cosas, entre ellas tuve mi primera impresión de lo que era Dios como entidad. Lo veía como una figura compleja, pero presente en mi vida. Yo creería que se debía a que, porque en ese entonces, la idea que tenían las iglesias, o más bien los padres, sobre cómo debería enseñársele la cercanía con Dios a un niño no era del todo la más adecuada.

Se solía recurrir mucho al miedo para que los niños pudieran tener algún tipo de iniciativa para acercarse a Él. En muchos casos, se hablaba más del castigo que del amor, y más de las consecuencias que de la comprensión. Incluso muchos niños de mi edad le tenían pavor, como si fuera una figura que ofreciera más temor que paz. Dios era presentado como alguien que siempre estaba observando para corregir, juzgar o castigar, y no tanto como una presencia que acompañara o protegiera. Esto hizo que, desde muy temprano, la relación con Dios se sintiera más como una obligación que como un espacio de confianza.

Creo que mi sentido crítico se desarrolló prematuramente, porque en cuestión de unos pocos años, me había rebeldice por así decirlo, y empecé a cuestionar muchas ideas que tenía de Dios y de las creencias que se me habían impuesto. No era una rebeldía abierta o evidente, sino más bien interna. Comencé a hacerme preguntas que no siempre encontraba cómo responder, y muchas de esas preguntas tampoco parecían tener un espacio dentro de la iglesia o del entorno en el que me encontraba.

Prefería creer por convicción real, antes que por costumbre, y por un tiempo fui bastante escéptica acerca de ese tema. Me parecía incoherente decir que creía simplemente porque así me lo habían enseñado, sin sentirlo de verdad. Incluso llegué a considerar el ateísmo como una opción razonable, como una postura lógica frente a mis dudas. Sin embargo, adentro de mí, siempre había algo que me decía que Él existía. Aunque intentara negarlo o ponerlo en duda, esa sensación no desaparecía del todo.

Más adelante, por experiencias de la vida que escapan de mi lógica y razón, puedo decir que Dios es real. No se trató de una sola experiencia concreta, sino de varias situaciones que, al mirarlas en conjunto, me hicieron replantear mi forma de pensar. Momentos difíciles, decisiones importantes y acontecimientos inesperados empezaron a tomar un sentido distinto cuando los observaba desde otra perspectiva. Fue ahí cuando empecé a sentir que no estaba sola y que había algo más guiando mi camino.

Hoy puedo decir que Dios ha sido una guía para mi vida. Es mi cuidador y consejero. Puede que no me hable como una persona de carne y hueso, pero sí me guía de maneras que todavía no soy capaz de comprender al cien por ciento. A veces esa guía se manifiesta en oportunidades, otras veces en obstáculos que con el tiempo entiendo que eran necesarios. No siempre comprendo el porqué de las cosas en el momento, pero con el paso del tiempo muchas respuestas empiezan a aparecer.

Algunos podrían llamarlo suerte o quizás probabilidad. Pero yo estoy convencida de que tantos eventos no podrían suceder de la manera en la que sucedieron sin tener un patrón o una guía que los manejara. Para mí, no todo es coincidencia. He aprendido a confiar más, incluso cuando no entiendo completamente lo que está pasando. Mi relación con Dios hoy no está basada en el miedo, sino en la confianza y en la experiencia personal.

Siento que mi fe ha cambiado con el tiempo, que ha madurado y se ha vuelto más consciente. Ya no se trata de creer porque sí, sino de creer desde lo vivido, desde lo cuestionado y desde lo aprendido. Sé que todavía me quedan muchas preguntas y que no tengo todas las respuestas, pero también sé que mi experiencia con Dios ha sido una parte fundamental de quien soy hoy y de la forma en la que enfrento la vida.

A los niños y jóvenes que crecieron en un entorno similar al mío, rodeados de religión y de una imagen de Dios basada principalmente en el miedo, les diría que es válido cuestionar y sentir confusión. No están mal por hacerse preguntas ni por dudar de aquello que les fue enseñado desde pequeños. La fe no debería nacer del temor, sino de la comprensión y de una conexión genuina que cada persona construye a su propio ritmo.

También les diría que no se sientan culpables por alejarse por un tiempo si lo necesitan. A veces es necesario tomar distancia para poder entender qué creemos realmente y qué cosas solo aceptamos por costumbre o presión. Buscar respuestas, dudar y replantearse las creencias no significa perder la fe, sino intentar construir una más honesta y consciente.

Creo que cada experiencia con Dios es distinta y profundamente personal. No existe una única forma correcta de creer, ni un solo camino para acercarse a Él. Con el tiempo, es posible transformar una relación basada en el miedo en una relación basada en la confianza, el entendimiento y la paz.

Tambien creo que cada uno tiene su tiempo y su momento, asi como escrito esta en la biblia, historias de grandes hombres y mujeres, que tuvieron su momento, en el cual fueron llamados para cumplir su propósito. Por eso no siento que sea necesario adelantarse o obligar. Tampoco creo que sea bueno tener un estilo de vida incoherente a la ética y al autocuidado. Pero si creo que, mientras tu quieras creer y lleves una vida saludable, Dios te llamara a la obra en cualquier momento. No se trata de ser una persona perfecta, si no que de verdad se tenga una conexión genuina con lo que creas.